¿Cuáles son las características de una economía de libre mercado?

Los productores pueden producir los bienes y servicios que elijan y fijar un precio. Los controles de precios y otras regulaciones reducen la libertad de este mercado. Por ejemplo, no existe un mercado libre de drogas ilegales (o prostitución en la mayoría de los estados de EE. UU.). Hay prostitución regulada en la mayor parte de México.

Los consumidores pueden comprar los bienes y servicios que elijan, dado el precio establecido por el productor. Cada vez que se subsidia alguna de estas compras (p. Ej., Medicare para el cuidado de la salud, becas para educación superior, cupones para educación k-12), esto reduce la libertad de este mercado.

Los trabajadores pueden buscar empleo de una amplia gama de posibles empleadores y negociar un paquete de compensación con el empleador. Los sindicatos y las leyes de salario mínimo reducen la libertad de este mercado.

Los inversores pueden invertir en cualquier negocio que elijan, en cualquier contrato (por ejemplo, intereses, propiedad de la empresa) que puedan negociar. Las leyes de usura reducen la libertad de este mercado.

Los impuestos reducen indirectamente la libertad de estos mercados al desalentar ciertas decisiones de inversión, empleo, producción o compra (por ejemplo, los impuestos al tabaco reducen el tabaquismo).

Entonces, la pregunta no es si queremos mercados completamente libres, sino qué tan libres queremos que sean los mercados. En otras palabras, deberíamos estar haciendo microdecisiones:

  1. ¿Es bueno un salario mínimo de 15 dólares (en este momento, en este estado, en esta industria)?
  2. ¿Debería haber matrícula gratuita en los colegios comunitarios?
  3. ¿Debería Medicaid cubrir las limpiezas anuales dentales?
  4. ¿Debe el uso recreativo de la marihuana ser legalizado (pero gravado)?
  5. ¿Debería permitirse a las mismas compañías que venden seguros de salud operar hospitales privados?

Todas estas decisiones extenderán (o reducirán) la libertad de mercado y tendrán un impacto en la riqueza de las personas. Como sociedad, debemos decidir si ese impacto es, a fin de cuentas, bueno o malo.

Depende de en qué etapa de su desarrollo lo mire. Al principio, todos son iguales. En el medio, la desigualdad aumenta. Al final, la mayoría de las personas son esclavas.

La suposición de la profesión económica es que los mercados son neutrales y no tienen ningún efecto sobre la distribución de la riqueza y el ingreso en una sociedad. Este supuesto nunca ha sido teóricamente, ni siquiera empíricamente, examinado.

Esta suposición es falsa y, francamente, creo que la carga de la prueba, que el mercado no ejerce fuerza sobre la distribución en una economía, está en la profesión económica, que está asumiendo la linealidad en un sistema enormemente complejo.